MAREMOTOS EN LAS COSTAS ESPAÑOLAS

Grabado de 1755 en el que se muestra la destrucción por el terremoto de Lisboa y por el maremoto

 

INTRODUCCIÓN

A pesar de que varios responsables políticos de todos los ámbitos y administraciones, se oponen al desarrollo de Planes ante el riesgo de maremotos, bajo la excusa de que se alarma al  turismo etc. . En España este riesgo es real y además numerosas instituciones llevan muchos años desarrollando investigaciones para conocer mejor su peligrosidad, diseñar sistemas de alerta útiles y planificar respuestas una vez producido el fenómeno.

extracto de La DIRECTRIZ BÁSICA DE PROTECCIÓN CIVIL (Real Decreto 1053/2015, de 20 de noviembre, por el que se aprueba la Directriz básica de planificación de protección civil ante el riesgo de maremotos):

Cuando algunos fenómenos naturales: terremotos, deslizamientos de grandes masas, o volcanes tienen su origen en el mar, pueden producir olas de gran longitud de onda denominadas maremotos (tsunamis en nomenclatura internacional). Dichas olas aumentan su amplitud al llegar a las costas, superando en algunos casos los 30 metros de altura, y afectando de manera catastrófica a extensas zonas costeras y a las embarcaciones próximas a la costa o situadas en los puertos.

El riesgo de maremotos en España aunque significativo, no es comparable con el de otras zonas del mundo, debido a la baja probabilidad de ocurrencia de los fenómenos que los generan en mares próximos. No obstante, el terremoto de Lisboa de 1755 que tuvo su epicentro en el sudoeste del cabo de San Vicente, produjo un maremoto con olas de hasta 15 metros que asoló las costas españolas, portuguesas y marroquíes, dejando tras de sí unos 2.000 muertos en España y grandes pérdidas económicas. El terremoto fue sentido en casi toda Europa occidental y se considera el mayor terremoto que ha afectado al continente europeo de los que se tiene constancia histórica. El último maremoto que afectó las costas españolas ocurrió en 2003 a causa de un terremoto (con posibles deslizamientos consecutivos de grandes masas) en las costas argelinas que produjo, por efecto de la ola, pérdidas considerables en los puertos de las Islas Baleares.

Por otra parte, el riesgo actual de nuestras costas es muy superior al existente cuando ocurrió el terremoto de Lisboa, debido a la extremada ocupación del territorio por edificaciones de viviendas y otros establecimientos.

Las características que definen a la catástrofe por maremoto, han puesto de manifiesto la necesidad de contar con sistemas eficaces de reducción de los riesgos, en aquellas zonas que puedan verse afectadas.

Las medidas dirigidas a la reducción de riesgos que se pueden adoptar consisten, principalmente, en la estimación de consecuencias, confección de mapas de riesgo, ordenación del territorio, sistemas de alerta temprana y la preparación de los planes de emergencia específicos, referidos exclusivamente a los daños que puedan ocasionarse en zonas terrestres.

Sin embargo, es primordial el establecimiento de un sistema de alerta temprana que permita la inmediata puesta en marcha de los planes de emergencias y la adopción de las medidas de actuación oportunas para la protección de la población. Este tiempo de reacción es muy importante, sobre todo, en la zona del golfo de Cádiz, donde la fuente tsunamigénica (generadora de maremotos) está muy cerca de la zona posiblemente afectada.

UN POCO DE HISTORIA:

Con carácter previo a la creación de un centro de alerta por fenómenos como el maremoto en aguas del Océano Atlántico, en el año 1994 el Gobierno, a través de diversos departamentos ministeriales, promovió mediante Orden Comunicada de los entonces Ministerios de Justicia e Interior, Obras Públicas Transportes y Medio Ambiente, la creación de un grupo de trabajo que estudiase la posibilidad de dotar al Sistema Nacional de Protección Civil de un sistema normalizado de alarmas para la prevención y detección de Tsunamis que pudieran afectar a nuestras costas.

Este grupo de trabajo se creo como desarrollo del apartado sexto de  la Norma Básica de Protección Civil aprobada por Real Decreto 407/1992 de 24 de Abril, la cual establece que, entre otros casos, el riesgo sísmico será objeto de Planes Especiales de Protección Civil.

 La citada Orden, reconocía ya que determinados terremotos con epicentro en el Golfo de Cádiz podrían ser causa de maremotos con posibilidad de afectar, sobre todo, la costa suroccidental de la Península Ibérica, Ciudad Autónoma de Ceuta y costa Atlántica Marroquí.

Simultáneamente Por tanto se previó la constitución de un grupo de trabajo, que integrando a los diversos técnicos y  científicos de los órganos involucrados,  Dirección General de Protección Civil, Dirección General del Instituto Geográfico Nacional, y Real Instituto y Observatorio de la Armada, estudiasen la viabilidad de la creación de un sistema normalizado de alerta de Tsunamis, con objeto de que la información suministrada por dicho sistema pudiera ser utilizada por las autoridades competentes en materia de Protección Civil.

Posteriormente en el año 2005, el Gobierno impulsa, bajo la coordinación del Secretario de Estado de Educación, la elaboración de un documento técnico sobre la Red de Alerta ante Fenómenos Naturales por parte de organismos de la Administración General del Estado. Cada Fenómeno Natural fue objeto de un Grupo de Trabajo específico. Para el caso de tsunamis, se contó con el Grupo de Trabajo de Tsunamis existente, al cual se incorporaron otros organismos, quedando constituido del siguiente modo:

•             Dirección General del Instituto Geográfico Nacional (IGN). Coordinador del Grupo.

•             Dirección General de Protección Civil y Emergencias (DGPCE)

•             Real Observatorio de la Armada (ROA)

•             Organismo Público Puertos del Estado

•             Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX)

•             Instituto Español de Oceanografía (IEO)

•             Dirección General de Costas (DGC)

Desarrollo de la situación:

Dentro del ámbito de trabajo del mencionado grupo de trabajo, la Dirección General de Protección Civil y Emergencias organizó el 13 de septiembre del 2010 unas jornadas a las que asistieron representantes de las instituciones que están trabajando en este tema, las conclusiones, mas importantes de  estas jornadas fueron:

  • Aunque el registro geológico de eventos tsunamigénicos de alta energía es de difícil detección, los estudios de evolución costera nos permiten registrar ciertos eventos marinos de alta energía, tanto de tipo tormenta como tsunami, así como ligeras oscilaciones del nivel del mar. Los mejores registros morfosedimentarios que se han estudiado y publicado proceden de la costa suratlántica española, aunque también hay buenos ejemplos en la costa portuguesa. El estado de la cuestión sobre la recurrencia de grandes tsunamis atlánticos, aun se encuentra en sus estadios iniciales. A pesar de esto, una primera tentativa nos situaría en una recurrencia de entre 1.500 a 2.000 años.
  • La Comisión Oceanográfica Internacional (COI) es el organismo dependiente de la UNESCO creado en 1960 para promover la cooperación internacional en investigación y protección de los océanos. Después del tsunami de Sumatra del 26/dic/2004, en el que se perdieron más de 250.000 vidas, la COI recibió el mandato por parte de la comunidad internacional de ayudar a todos los estados miembros a establecer sus propios sistemas de alerta temprana ante tsunamis.
  • A través del proyecto TRASFER  financiado por la UEse  desarrolló una metodología para evaluar el riesgo de tsunami en España, que ha sido aplicada al municipio de Cádiz dando unos resultados de alta resolución. Sería conveniente poder aplicar estas metodologías a las costas españolas en su totalidad. En su defecto es necesario elaborar unos resultados menos ambiciosos pero que faciliten  la labor de designar los municipios, que por su riesgo, deberían desarrollar un plan de actuación ante este fenómeno.
  • En paralelo con los análisis clásicos de avisos de tsunamis, desde el Instituto Geográfico Nacional se han desarrollado sistemas imaginativos que reducen los tiempos de transmisión de la información, aumentado además la capacidad de discriminación de los eventos. Es necesario establecer los protocolos y procedimientos de comunicaciones que permitan el aprovechamiento de estos sistemas en la alerta temprana de tsunamis.
  • La red sísmica del Instituto Geológico de Cataluña dispone, desde 2007, de un sismómetro de fondo marino (OBS), permanente, de tres componentes y banda ancha, con registro en tiempo real, principalmente concebido para el análisis de la sismicidad en la zona de la costa catalana. Está operativo para ser incorporado a un posible sistema de alertas.
  • Tanto el Real Observatorio de la Armada como el Instituto Jaume Almera del Consejo Superior de Instigaciones Científicas, se encuentran en sendos procesos, cada uno en su ámbito específico de investigaciones para el desarrollo  e instalación de  estaciones submarinas. Cada institución desarrolla proyectos en su ámbito de competencias para el registro de diversos parámetros en el fondo marino. El desarrollo de estos sistemas suponen un gran avance para la futura implementación de todos los elementos de una futura red de alerta de tsunamis en nuestro ámbito geográfico. 
  • Las redes de mareógrafos, existentes en la actualidad, son  de gran utilidad en un sistema de alerta ante tsunamis, ya que permiten confirmar la ocurrencia de un tsunami en nuestras costas. Actualmente, los datos que registra la red de mareógrafos perteneciente a Puertos del Estado y que están disponibles incluso a nivel internacional, no se transmiten a ningún sistema de alerta nacional. Además sería deseable aglutinar los resultados de las diferentes redes de mareógrafos españoles (IGN, Instituto Español de Oceanógrafa y Puertos del Estado) en el  futuro sistema de alerta.

Además la Dirección General de Protección Civil y Emergencias en aplicación de la Directriz Básica, ha realizado el estudio determinista de Peligrosidad de Maremotos en las costas españolas, que permite discernir qué Comunidades Autónoma deben hacer obligatoriamente  plan de protección civil ante maremotos y cuáles no es fundamental que lo desarrollen. Este estudio está disponible en:

 http://www.proteccioncivil.es/riesgos/maremotos/documentacion

Al final de esta página se insertan algunos mapas de este estuduo.

En este riesgo es importante la participación de las organizaciones municipales en protección civil por ser estas las que pueden actuar con mayor velocidad porque son las que están más próximas al ciudadano.

Es preciso, que se haga un esfuerzo importante por introducir en la educación primaria y secundaria la enseñanza sobre este fenómeno y sobre las medidas de prevención aplicables, en particular en aquellos ámbitos territoriales afectados. La Dirección General de Protección Civil y Emergencias en colaboración con el Instituto Oceanográfico de España, está ya finalizando, dentro de su programa de guías didácticas para diferentes riesgos, la “Guía didáctica para Centros Escolares sobre el Riesgo ante Tsunami” consistente en la preparación y edición de material didáctico adecuado a ese propósito. YA está a disposición de los centros educativos que lo soliciten y se puede descargar de:

http://www.proteccioncivil.es/documents/20486/8ee7ba0e-0bac-474a-abae-a6a7a6352751

Es de gran interés, el desarrollo de ejercicios y simulacros con el fin de mejorar la preparación y la respuesta de todas las administraciones públicas competentes ante una emergencia por tsunami, mejorar la operatividad de los centros de coordinación y de los grupos de acción, por ello desde la DGPCE en colaboración con organismos internacionales se viene promoviendo la realización de ejercicios y simulacros en las costas española

A modo de conclusión:

Lo que puede llegar a ser preocupante, es que  entre los contrarios al desarrollo de medidas, se encuentre responsables de Protección Civil (teóricamente los más interesados en promoverlas), que tras calificar al riesgo como exótico, se viene plegando a los deseos de las compañías hoteleras, para mantener este riesgo oculto. Sin comprender que, precisamente los operadores de vacaciones podrán vender mejor sus productos si existen procedimientos que garanticen la seguridad, mejor que otras zonas competidoras que carezcan de esta planificación.

 

Fallas que pueden generar maremotos y la altura máxima que produciria

Altura máxima de ola esperable.

Señalización en la playa de Santa Mónica (Los Angeles)